Conservar la independencia es un objetivo importante al envejecer. Trabajar la fuerza y el equilibrio ayuda a mantener las capacidades necesarias para las actividades cotidianas y a reducir el riesgo de caídas.
¿Qué puedes incorporar a tu rutina?
- Caminatas adaptadas a tu movilidad y tolerancia.
- Ejercicios de fuerza acordes a tus capacidades.
- Trabajo de equilibrio en un entorno seguro y con apoyo cuando sea necesario.
- Actividades que disfrutes y te motiven a mantenerte activo.
Si tienes dificultades para caminar, antecedentes de caídas o inseguridad al moverte, una evaluación permite definir qué ejercicios son adecuados para ti.
Te acompaño con un programa personalizado de kinesiología a domicilio, orientado a cuidar tu movilidad y autonomía.