El entrenamiento de fuerza puede ayudarte a prepararte para las exigencias del día a día: subir escaleras, cargar compras o levantarte de una silla. Puedes comenzar con ejercicios simples y una progresión adecuada a tu condición.
Para empezar:
- Elige ejercicios y cargas que puedas controlar.
- Prioriza la técnica antes de aumentar el peso.
- Incrementa la dificultad de forma gradual.
- Mantén una rutina que puedas sostener en el tiempo.
Como orientación general, la OMS recomienda que los adultos realicen actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días a la semana. El programa debe adaptarse a las capacidades de cada persona.
¿No sabes por dónde comenzar? Diseñemos un entrenamiento de fuerza ajustado a tus objetivos, con acompañamiento profesional a domicilio.