Entre el trabajo, las pantallas y los traslados, es fácil pasar gran parte del día sentado. Incorporar pequeños momentos de movimiento es una forma sencilla de comenzar a cuidar tu salud.
Prueba estos hábitos:
- Levántate y camina un poco durante las pausas de tu jornada.
- Alterna posiciones para evitar permanecer inmóvil durante mucho tiempo.
- Aprovecha actividades cotidianas, como pasear o hacer tareas del hogar, para moverte más.
- Complementa estas pausas con actividad física regular, adaptada a tus capacidades.
No necesitas cambiar toda tu rutina de un día para otro. Comienza con acciones pequeñas que puedas mantener y aumenta progresivamente tu actividad.
¿Quieres incorporar más movimiento a tu vida? Te acompaño con un plan personalizado, en la comodidad de tu hogar.
